builderall

Alcanzando un tamaño y peso corporal saludables.


Como alcanzar y mantener un tamaño y peso corporal que se relacionen con una buena salud. 


Analiza cómo las actitudes y percepciones sobre el tamaño corporal ?ideal? varían de una cultura a otra y expone que el tamaño corporal asociado a una buena salud es el termino medio, ni muy delgado ni muy gordo. Explica que para mantener un peso corporal saludable, debe existir un balance entre las calorías consumidas en los alimentos y bebidas y las requeridas para las funciones internas normales del cuerpo, los movimientos diarios y la actividad física. Presenta herramientas simples y estandarizadas para medir, evaluar y monitorear el peso corporal en adultos y niños. 



Alcanzando y manteniendo un peso corporal saludable.


Las personas tienen diferentes actitudes y percepciones sobre el tamaño o figura corporal. Algunas culturas interpretan el exceso de peso como un símbolo de belleza, salud y riqueza, mientras otros ven la delgadez extrema como bella y la consideran el cuerpo ?ideal?; así? también en ciertas culturas la delgadez es considerada un signo de enfermedad o debilidad. Estas percepciones extremas pueden derivar en una mala alimentación y en pobres hábitos alimenticios, debido a que están basadas en factores ajenos a la salud y la nutrición. En efecto, una buena salud, para la mayor parte de las personas, se relaciona con un tamaño corporal termino medio, debido a que tanto la gordura como la delgadez representan un riesgo para la salud. 


El peso corporal deseable está determinado por la edad, el sexo y la estatura. Por ejemplo, los hombres tienden a tener una estructura ósea más grande y una mayor masa muscular que las mujeres y por ello, con similar altura, los hombres generalmente pesan más que las mujeres. En general, lo mejor es alcanzar y mantener un buen peso corporal y evitar los extremos de aumentar o perder demasiado peso. 


Los alimentos se almacenan en el cuerpo en forma de grasa que puede ser utilizada como energía durante los periodos en que los alimentos no estén disponibles. Una caloría es definida como la unidad de energía aportada por el alimento.


Esta habilidad del cuerpo de almacenar calorías es muy importante para la supervivencia en tiempos de hambruna y poca disponibilidad de alimentos, como puede ocurrir durante periodos entre cosechas, emergencias y durante una enfermedad. Sin embargo, esta aptitud para almacenar grasa pone a las personas en riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad, si no se ajusta la ingesta de alimentos a las necesidades de energía.


Las calorías consumidas necesitan mantener un equilibrio con las calorías utilizadas en las funciones internas normales del cuerpo, actividades diarias y actividad física. Gastar más energía que la que se consume en los alimentos por varios meses (balance energético negativo) puede llevar a una perdida significativa de peso, pudiendo derivar en desnutrición. Esto ocurre cuando las personas no cuentan con suficiente disponibilidad de alimentos o cuando reducen intencionalmente su ingesta de alimentos, durante un periodo prolongado de tiempo, con el propósito de perder peso. Consumir por un periodo de tiempo más energía que la que se utiliza (balance energético positivo) puede llevar a un significativo aumento de peso. En otras palabras, para subir de peso se requiere consumir más energía o calorías que las que se gastan y para perder peso se necesita gastar más que lo que se consume. Para mantener un peso corporal saludable, necesitamos balancear la energía que consumimos a través de los alimentos con la energía que gastamos. 


Necesitamos energía para las funciones internas del cuerpo, lo que se denomina tasa de metabolismo basal (TMB). Estas funciones incluyen los latidos del corazón, la inspiración y exhalación de aire por los pulmones, la digestión, el funcionamiento del cerebro, el crecimiento y la metabolización de los alimentos en las células. Además de estos procesos corporales, se requiere energía adicional para todas las actividades que una persona desarrolla a lo largo del día. 


Las necesidades individuales de energía varían ampliamente. La cantidad de energía necesaria para mantener un peso corporal saludable depende de la edad, sexo, condición fisiológica y nivel de actividad de la persona. Aunque la persona requiera subir de peso, bajar de peso o mantener su peso, es importante comprender la relación entre la energía que el cuerpo consume y la energía que el cuerpo utiliza a través de sus funciones internas, las actividades diarias y la actividad física. 

Para que exista balance energético, la energía ingerida debe igualarse a la energía utilizada por el cuerpo. Podemos pensar en la ?ecuación de balance energético?, que significa balancear la cantidad de energía ingerida (en términos de calorías) con la cantidad utilizada en las funciones corporales internas (TMB) y la actividad física. Las personas requieren más energía de los alimentos cuando realizan actividades físicas intensas, como el trabajo en el campo, acarreo de agua, trabajo pesado en la casa o el desarrollo de actividades deportivas. 


Las personas necesitan menos energía para desarrollar actividades livianas, como leer, estar sentado o realizando trabajo de oficina. La cantidad de energía utilizada en una actividad también depende del periodo de tiempo durante el cual se realiza esa actividad.




La perdida rápida de peso es dañina para el cuerpo, aunque existen practicas que la promueven. Muchos productos publicitados con las palabras ?quema grasa? son inefectivos o generan daños colaterales que pueden causar serias enfermedades e incluso la muerte. Es importante que las personas que reducen su ingesta de alimentos, con el propósito de bajar de peso, seleccionen alimentos nutritivos que cubran sus requerimientos de vitaminas y minerales. El consejo más sabio es una perdida gradual de peso a través de limitar la ingesta de alimentos altos en calorías, aumentando el consumo de frutas y verduras de bajo contenido calórico, controlando el tamaño de las porciones y aumentando los niveles de actividad física. Este consejo no sólo es el más exitoso para el control del peso, sino también es excelente para tener un buen estado físico y mantener un buen estado de salud. 


Los dos indicadores más comunes para evaluar el peso corporal (masa grasa y masa magra) son el Índice de Masa Corporal (IMC) en el caso de adultos y el peso-para-la-estatura y peso-para-la- edad en el caso de niños. El IMC considera el peso de la persona en relación a su estatura y es calculado dividiendo su peso en kilogramos por el cuadrado de su estatura en metros. Este indicador es fácil de medir y permite categorizar el peso de un individuo como normal, sobrepeso, obesidad, o bajo peso. El IMC no considera la composición corporal (cantidad de músculo, grasa, huesos o tamaño del esqueleto) y por ello no puede categorizar correctamente a las personas (niños o adultos) muy musculosos. Se utilizan gráficas separadas para interpretar el IMC en adultos y en niños. 


Para niños y adolescentes, cuyos cuerpos están cambiando y creciendo constantemente, se utilizan comúnmente tablas y gráficas con estándares de crecimiento, para evaluar su crecimiento en comparación con otros niños de la misma edad y sexo. Muchos países utilizan los estándares de referencia desarrollados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) aunque algunos países también han desarrollado sus propias tablas y gráficas, basadas en los patrones de la OMS. Los bebés y los niños pequeños necesitan ser pesados y medidos regularmente y en forma precisa para evaluar su crecimiento y su estado nutricional. El monitoreo regular del crecimiento es importante para identificar cualquier desviación y para revertirla antes de que aparezcan problemas de salud relacionados. Existen tablas y gráficas separadas para niños y para niñas y de acuerdo a grupos etarios específicos. Los cuatro tipos de tablas y gráficas más comúnmente usadas para evaluar el crecimiento en niños/as son: estatura para la edad; peso para la edad; peso para la estatura; e IMC para la edad.